Diane Rodríguez – 10 años después| La lucha del género en la cédula para personas trans


La Plataforma Nacional Revolución Trans, liderada por la Asociación Silueta X, recuerda la implementación anticipada de 2016 y plantea como siguiente desafío el reconocimiento jurídico del género no binarie en Ecuador

Guayaquil, 4 de agosto de 2026.— El pasado 3 de agosto se cumplieron diez años desde que Ecuador comenzó a materializar el registro voluntario de género en la cédula de identidad, un hito histórico que permitió a las personas trans sustituir el campo “sexo” por el campo “género”, masculino o femenino, conforme a su autodeterminación.

La Ley Orgánica de Gestión de la Identidad y Datos Civiles fue aprobada por la Asamblea Nacional el 10 de diciembre de 2015 y publicada en el Registro Oficial el 4 de febrero de 2016. Su artículo 94 reconoció por primera vez la posibilidad de solicitar la sustitución del campo sexo por género en el documento de identidad.

Sin embargo, la normativa contemplaba un plazo de hasta 24 meses para implementar los nuevos procedimientos de identificación, lo que habría permitido que su aplicación administrativa se extendiera hasta 2018.

Ante esta situación, la Plataforma Nacional Revolución Trans, liderada por la Asociación Silueta X, impulsó un proceso de diálogo e incidencia directa con el Registro Civil y el Consejo Nacional Electoral, con el objetivo de adelantar la aplicación del derecho antes de la elaboración del padrón electoral de 2017.

Gracias a esta articulación, el Registro Civil expidió el 29 de julio de 2016 la resolución mediante la cual creó administrativamente el Registro de Género. El procedimiento comenzó a ejecutarse el miércoles 3 de agosto de 2016, aproximadamente dieciocho meses antes del vencimiento del plazo máximo previsto por la ley.

Ese día, Diane Rodríguez, de la Asociación Silueta X, y George Hidalgo, de la Asociación Transmasculinos Ecuador, recibieron públicamente las primeras cédulas emitidas bajo el nuevo procedimiento, en las instalaciones del Registro Civil del sur de Guayaquil.

La implementación anticipada tuvo una importancia electoral decisiva. Permitió que la información registral pudiera actualizarse antes de la impresión del padrón y que, durante las elecciones generales de 2017, las personas trans beneficiarias del procedimiento pudieran sufragar en la junta y en la fila correspondientes a su género.

Hasta septiembre de 2016, al menos 272 personas trans habían accedido al registro de género en las ciudades donde inicialmente se habilitó el procedimiento: Guayaquil, Quito, Manta y Cuenca.

Una conquista construida desde la sociedad civil

El reconocimiento del género en la cédula fue el resultado de varios años de organización, movilización e incidencia política de las personas trans.

Durante la construcción legislativa y el proceso de diálogo participaron la Asociación Silueta X, la Asociación Bolivarianos Diversos y otros colectivos que defendieron la necesidad de que el Estado ecuatoriano reconociera la identidad de género como parte de la dignidad, la ciudadanía y el libre desarrollo de la personalidad.

La Asamblea Nacional también registró la intervención de Diane Rodríguez durante el debate legislativo de diciembre de 2015, así como los aportes entregados desde años anteriores por organizaciones de la sociedad civil.

Posteriormente, Silueta X y la Plataforma Nacional Revolución Trans mantuvieron el proceso de diálogo con el Registro Civil y el Consejo Nacional Electoral para evitar que el derecho aprobado permaneciera únicamente escrito en la ley y lograr que pudiera aplicarse antes de las elecciones de 2017.

“Hace diez años conseguimos que este derecho dejara de ser una promesa y comenzara a materializarse en la vida cotidiana de las personas trans. No se trataba solamente de una palabra en una cédula, sino de evitar humillaciones en instituciones públicas, bancos, hospitales, centros educativos y recintos electorales”, señaló Diane Rodríguez, directora de la Asociación Silueta X.

El testimonio de Neyda Barco

Una publicación realizada el 3 de agosto de 2016 por la activista trans Neyda Barco refleja el impacto humano que tuvo aquella conquista.

En su mensaje escribió: “Hoy por fin me llamo legalmente como siempre quise”, celebró poder identificarse como Neyda Gabriela y agradeció la lucha constante de Diane Rodríguez.

Su testimonio recuerda que detrás de cada reforma legal existen historias de vida, familias y personas que durante años tuvieron que enfrentar documentos que no representaban su identidad.

La conmemoración de estos diez años también reconoce a las primeras personas que acudieron al Registro Civil, enfrentaron la exposición pública y abrieron el camino para las generaciones siguientes.

2016 y 2024: dos conquistas distintas

La Asociación Silueta X recuerda que el logro alcanzado en 2016 no debe confundirse con el derecho conquistado posteriormente en 2024.

En 2016 se permitió sustituir en la cédula el campo sexo por el campo género, limitado a las categorías masculino y femenino.

En 2024, luego de nuevos procesos de incidencia, reformas legales y decisiones constitucionales, se consolidó la posibilidad de modificar el dato registral de sexo, sin que las personas trans tuvieran que someterse a cirugías o demostrar transformaciones corporales.

Son dos conquistas diferentes, pero forman parte de una misma lucha histórica por el reconocimiento integral de la identidad.

La siguiente lucha: el reconocimiento del género no binarie

Diez años después, la Asociación Silueta X continúa trabajando para ampliar los derechos relacionados con la identidad de género.

Uno de los principales desafíos pendientes es que el Estado ecuatoriano reconozca jurídicamente el género no binarie, de manera que ninguna persona sea obligada a identificarse exclusivamente dentro de las categorías masculino o femenino cuando estas no representan su identidad.

“El avance de 2016 fue histórico, pero todavía existen personas cuya identidad no encuentra reconocimiento en los documentos oficiales. Nuestra siguiente lucha es que Ecuador reconozca el género no binarie y que este derecho pueda materializarse en los próximos años para las personas trans no binarias y de género diverso”, expresó Rodríguez.

Silueta X considera que este debate debe desarrollarse mediante el diálogo con la Asamblea Nacional, el Registro Civil, el Consejo Nacional Electoral, la Corte Constitucional y las organizaciones de personas trans y no binarias.

El reconocimiento del género no binarie permitiría avanzar hacia documentos de identidad más inclusivos, reducir situaciones de discriminación y garantizar que todas las personas puedan relacionarse con el Estado sin tener que utilizar una categoría que no corresponde con su identidad.

Diez años después, la memoria también es una forma de justicia

La Asociación Silueta X y la Plataforma Nacional Revolución Trans reiteran la importancia de preservar la memoria histórica del movimiento trans ecuatoriano, reconocer a las organizaciones y personas que impulsaron estos cambios y continuar vigilando que los derechos conquistados no sufran retrocesos.

También exhortan al Estado a capacitar permanentemente a sus funcionarios, garantizar procedimientos accesibles en todo el territorio nacional y eliminar las barreras administrativas que todavía enfrentan las personas trans y de género diverso.

2016: género en la cédula.

2024: sexo en la cédula.

El siguiente paso: el reconocimiento del género no binarie.

Una misma lucha por identidad, dignidad y ciudadanía.


Material audiovisual:
Video conmemorativo en YouTube: https://youtu.be/ehiYxPI2Xv8?si=HbkW0TjkXuogWSD5

Diane Rodriguez en la Asamblea Nacional: https://youtu.be/MuSs0ksxQt8?si=mEwQmWN2fzcYzq8i

Contacto de prensa:
Asociación Silueta X

Info 0982001871 – info@siluetax.org

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